Esta semana se nos dio por fin,a mi y a mi novio, la oportunidad de volver al lugar de los primeros amores, el Jardín Botánico de Buenos Aires.
Lugar encantador como pocos, todo vegetación y edificaciones antiguas. Solo extrañamos la presencia de los gatos abandonados, que desaparecieron presumiblemente en favor del turismo.
Ver cercas y no pensar en Tom Sawyer debería ser ilegal.
Me encantan los cactus.
La zona de los puentes y arroyos y cascadas esta algo oculta y por lo tanto es mi favorita.
Llovizno un poco ese día.
Este tronco es arte en si mismo.






























Preciosas imágenes, me encantan las plantas.
ResponderEliminarUn abrazo.