sábado, 10 de diciembre de 2016

Nuevos rumbos.

Despierto al blog de su largo letargo para presentarlo con su hermano, y de paso para revivirlo, sin choques eléctricos, sino con el mero deseo de escribir.
Pasan demasiadas cosas en mi vida, demasiado rápido como para que mi mente pueda procesarlas de la forma adecuada, así que la lectura se ha convertido en mi refugio. Mejor dicho, volvió a serlo.
Y hablando de cosas que suceden muy rápido y de refugios, mi lectura predilecta estos últimos meses fue "El diario de Ana Frank", una crónica de una niña en tiempos de guerra.
Cada lectura trae detalles nuevos, así que le di sus buenas releídas. No conforme con eso, vi una película sobre su vida (distinta a la otra que había visto, la ultima en filmarse) pero, como uno nunca tiene suficiente de su tema favorito, me propuse a ir al Centro Ana Frank en Buenos Aires.

Lo que he visto y sentido allí, lo relataré en mi blog anexo (de nuevo con los anexos)Mientras tanto en Buenos Aires (click aquí)


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